HOMENAJE A LOS PICAPEDREROS

El legado de los Picapedreros

Orígenes y Oficio
Hace décadas, los picapedreros eran una parte esencial de la vida en El Valdés. Estos artesanos extraían la piedra de las canteras cercanas y la transformaban en bloques, adoquines y elementos arquitectónicos. Sus manos callosas y sus herramientas rudimentarias dieron forma a las casas, iglesias y calles del pueblo. La piedra, con su resistencia y belleza, era su lienzo y su desafío.

El Homenaje de Antonio Montañez
Antonio Montañez, un artista local apasionado por la historia del pueblo, decidió rendir homenaje a estos trabajadores incansables. Con su visión creativa, diseñó un parque que captura la esencia de la albañilería y la labor de los picapedreros. En el corazón del parque, una figura de piedra emerge del suelo: un picapedrero en pleno trabajo. Su espalda arqueada, su martillo en alto y su mirada concentrada transmiten la tenacidad y la dedicación que caracterizaban a estos hombres.

El Parque Infantil
Además de la figura central, el parque cuenta con un área de juegos para niños. Aquí, los más pequeños pueden trepar, saltar y explorar mientras aprenden sobre la historia local. Los columpios están tallados con motivos de herramientas de albañilería, y los toboganes representan las canteras. Es un espacio donde la tradición y la diversión se entrelazan.

El Árbol de los Nombres
Junto al parque infantil, un árbol de piedra se alza majestuoso. En sus ramas, Antonio Montañez ha grabado los nombres de los últimos picapedreros que trabajaron en El Valdés. Cada letra es un tributo a su legado, una conexión con el pasado que se extiende hacia el futuro.

En resumen, el Parque de Picapedreros es mucho más que un lugar de recreo. Es un recordatorio tangible de la historia, la artesanía y la comunidad que han dado forma a El Valdés. Cuando los niños ríen y juegan en sus instalaciones, también honran a aquellos cuyas manos forjaron las piedras que los rodean. 

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